Cada persona, pareja o familia atraviesa dificultades distintas. Por eso, el acompañamiento terapéutico se ajusta a tu situación concreta, a tu historia y al contexto en el que surge el malestar.
Trabajo desde una mirada sistémica e integradora, entendiendo que los problemas no aparecen de forma aislada, sino en relación con los vínculos, las experiencias y el momento vital de cada persona.
La terapia individual te permite explorar tu malestar, comprender lo que te está ocurriendo y conectar con tus propios recursos para generar cambios reales.
Cuando la relación se convierte en una fuente de sufrimiento, la terapia de pareja ofrece un espacio neutral para entender qué está ocurriendo entre ambos.
La familia es un sistema en el que lo que le ocurre a uno afecta a todos. La terapia familiar ayuda a mejorar la convivencia, la comunicación y el entendimiento mutuo.
Además del trabajo clínico, este proyecto apuesta por la prevención, la salud mental comunitaria y el trabajo grupal.
Desde un enfoque sistémico, entendemos que las dificultades no aparecen de forma aislada, sino en relación con el momento vital, la historia personal y los vínculos en los que la persona se desarrolla. El trabajo terapéutico se centra en el diagnóstico relacional, la comprensión del contexto (ciclo de vida) y la búsqueda de soluciones que ya están, en parte, en las propias capacidades de las personas, parejas y familias. Inspirado en autores como Salvador Minuchin o Guy Ausloos, y en corrientes como la escuela sistémica de Barcelona, el acompañamiento se basa en una mirada respetuosa, colaborativa y orientada al cambio.
La terapia individual ofrece un espacio seguro donde poder detenerse, mirar hacia dentro y entender qué está ocurriendo en tu vida en este momento.
Más allá de centrarnos únicamente en el síntoma, trabajamos desde una comprensión más amplia:
tu historia familiar, tu historia personal tu estatus social y laboral, así como tu contexto actual, y el momento vital en el que te encuentras.
Desde esta mirada, el malestar no se entiende como un fallo personal, sino como una señal que tiene sentido dentro de tu experiencia.
Está especialmente indicada si:
El objetivo no es “cambiar quién eres”, sino comprender qué necesitas en este momento y desarrollar formas más saludables de relacionarte contigo y con los demás.
MODALIDAD MIXTA:
“ TERAPIA INDIVIDUAL CON FAMILIARES O PERSONAS SIGNIFICATIVAS”
Es una modalidad de terapia individual que se inicia de manera individual pero, a medida que avanza el proceso, se convoca a personas que son especialmente significativas por su implicación en el origen del problema o la dificultad, el mantenimiento del mismo o simplemente en la resolución del mismo
Las dificultades en pareja no suelen ser el resultado de un único problema, sino de patrones relacionales que se repiten en el tiempo.
Desde el enfoque sistémico, trabajamos sobre ese “entre” que se construye en la relación:
cómo os comunicáis, cómo gestionáis el conflicto, qué necesidades están presentes y cuáles no están siendo escuchadas.
La terapia de pareja ofrece un espacio neutral donde poder:
El trabajo se orienta a identificar el patrón relacional y generar alternativas más funcionales, desde el respeto y las capacidades de ambos. En ocasiones el síntoma es la expresión de un gran malestar que no somos capaces de reconocer ni a nosotros mismos ni a nuestra pareja.
No se trata de tener razón, sino de entender qué está pasando y cómo poder relacionaros de una forma más consciente y equilibrada.
La familia funciona como un sistema en el que cada miembro influye en los demás.
Por eso, muchas dificultades no pueden entenderse de forma individual, sino dentro del conjunto familiar.
La terapia familiar permite crear un espacio donde todos puedan ser escuchados y donde se pueda comprender qué está ocurriendo en la dinámica familiar.
Es especialmente útil en situaciones como:
Siguiendo aportaciones como la escuela estructural y estratégica, se trabaja sobre
la estructura familiar, los roles y los límites dentro de la misma, las fronteras con el
mundo exterior (trabajo, estudios, familias de origen….)favoreciendo relaciones más
equilibradas y saludables.
El objetivo es mejorar el funcionamiento del sistema familiar respetando las necesidades de cada miembro.
Intervención social / Servicios comunitarios
La salud mental también se construye en comunidad
Además del trabajo terapéutico individual, de pareja y familiar, este proyecto apuesta por una visión más amplia de la salud mental, entendida también desde lo social y comunitario.
La intervención se orienta a:
El objetivo es desarrollar proyectos comunitarios con las familias y colectivos de diferentes comunidades apoyando sus propios proyectos, generando escuelas de madres y padres, así como buscando lugares de encuentro, diálogo y mejoras de la realidad social
Este enfoque reconoce que muchas dificultades no dependen únicamente de la persona, sino del contexto en el que vive. Por ello, el objetivo es fortalecer redes, generar nuevos vínculos, generar espacios de apoyo mutuo y promover el bienestar desde lo colectivo, integrando lo clínico con lo social y lo comunitario